Vuelta a empezar
Una vida, una.
La muerte, también una.
Y vuelta a empezar.
一度の命、一度かぎり
死も一度だけ
でもまた始まるかもしれない
19:40 Llíria, Valencia
Traducción al japonés: Lisa Kobayashi
Una vida, una.
La muerte, también una.
Y vuelta a empezar.
一度の命、一度かぎり
死も一度だけ
でもまた始まるかもしれない
19:40 Llíria, Valencia
Traducción al japonés: Lisa Kobayashi
Hace un tiempo, influenciado por el concepto japonés del “mundo flotante” escribí el siguiente haiku. Pese a la temporalidad de la vida, quisiera darlo todo y agradecer la oportunidad de formar parte de ella:
¡Vivamos juntos
en el mundo flotante
como un loto en flor!
供に生きよう
浮き世に
蓮の花のように
23:52 Llíria, Valencia
Traducción al japonés: Lisa Kobayashi
Hace un tiempo hallé la siguiente frase, cuyo autor he buscado infructuosamente, por lo que ruego que si algún lector conoce su nombre lo deje anotado en los comentarios para hacer justicia a su legado.
El verdadero poeta es el que acierta a despojar su inspiración de todo lo trivial, de todo lo vulgar y mostrenco que posee, hasta encontrar un poso de belleza auténtica.
Pétalos de amor
caen de un cielo plomizo.
El viento sopla.
愛の花弁
雨空から降り
風に吹かれる
11:45 Llíria, Valencia
Traducción al japonés: Lisa Kobayashi
La vida es contraste, reflexión de la luz en los objetos. Imaginamos la entrada al otro lado tras la muerte como un baño de luz cegadora al final del túnel quizá porque la luz representa existencia. ¿Y qué es la fotografía sino un breve testimonio de nuestra existencia?
Esta semana el marchante internacional de arte y también artista Ernesto de Oliveira me ha entrevistado para su proyecto ART.10, diez preguntas y algunas fotografías que espero sean de su agrado.
Si pintas bien la rama, el viento tendrá voz.
(Chin N’ung, pintor chino, 1687-1764)
Hoy voy a compartir un haiku que escribí tras los sucesos del gran terremoto de Japón en 2011, maravillado por la magistral reacción de los japoneses, siempre ordenados y respetuosos. Todo aquel que tenía algo que aportar lo hizo desde el primer momento con dignidad y aplomo sin esperar subvenciones, valoraciones, donativos y a organizaciones varias, que por supuesto llegaron.
He sido testigo en multitud de ocasiones de cómo esas personas toman la iniciativa antes de que se instaure la pasividad y la desazón ¡y nunca deja de maravillarme!
Dedicado a ellos:
Tras la destrucción,
todos juntos como uno
devuelven la paz.
19:47 Llíria, Valencia
Recientemente hemos estado en la bella ciudad de Oporto. La segunda visita después de nueve años. En aquella ocasión pasé un mes en casa de mi amigo el escritor y profesor Salvador Salt, que se encontraba estudiando temporalmente en la ciudad. Días bohemios y embebidos de esa belleza que produce cierto tipo de decadencia (todavía pueden verse algunas fotografías en el porfolio de mi web).
En esta ocasión he encontrado la ciudad inmersa en proceso de despertar, pese a la crisis generalizada. He pasado más tiempo en el centro de la ciudad, he conocido a más personas y vivido con mayor profundidad la vida portuense, si bien no he sido capaz de tomar ninguna fotografía con la vieja Rollei pese a llevarla conmigo a todas partes durante esos ocho días.
En uno de ellos me sentí profundamente embargado por la poesía, y siendo que lo sentido era casi inefable, apenas una sensanción, opté por el estilo del haiku tratando de expresar todo aquello con pocas palabras.
Mirando embelesado el color de una botellita del nuevo Porto pink, anoté en un papel:
Un hombre es feliz
viendo la sombra y la luz
en los objetos.
Un poco más tarde, impresionado todavía tras el encuentro casual con Ana, una simpática portuense que nos invitó a subir al viejo tranvía y a cenar manjares locales frente al Atlántico, comencé en un nuevo espacio:
Un bello encuentro
mueve mente y corazón.
Nada es lo mismo.
Entonces proseguí con la lectura de “El maestro de Go”, del premio nobel Yasunari Kawabata, tomando una copa del vino de la ciudad mientras me deleitaba con esa fantástica combinación, inmerso en el pequeño mundo que habíamos creado en aquella humilde pensión con muebles de otro tiempo, que en Oporto era presente. Y anoté:
Vino de Porto y
literatura oriental,
sobre la cama.
(Poemas correpondientes al 20/09/2012)
Pese a haber sido pronunciadas hace unos siglos, las palabras que cito a continuación continúan siendo válidas respecto a la corrupción existente en nuestro país en el ámbito político.
Ninguna cosa alborota más a los vasallos que el robo y el soborno de los ministros, porque los irritan con los daños propios, con la envidia a los que se enriquecen y con el odio al Príncipe que no lo remedia… ¡Oh, infeliz el Príncipe y el Estado que se pierden porque se enriquezcan sus ministros!
Las escrituras que por los siglos duran, nunca las dicta la boca; del alma salen, adonde por muchos años las compone y examina la verdad y el cuidado.