28 de enero de 2005

Tenzin Delek Rinpoche
Las autoridades chinas cambian la sentencia de muerte gracias al apoyo mundial de miles de personas anónimas. Una vez más se demuestra que la razón puede triunfar sobre el caciquismo. Ojalá aprendan las corporaciones y los gobiernos que a día de hoy comercian con China sin preocuparse de otra cosa que no sea el dinero. De momento el calzado español y los cítricos ya se han ido al garete porque nuestros propios comercios prefieren pagar 3 céntimos la hora a un esclavo de una dictadura encubierta antes que dejar pasar el margen de beneficio que supone hacerlo y mantener cierto proteccionismo respecto a las empresas nacionales.
Como decía el jefe Seattle, el dinero no se puede comer.
Aquí se puede leer en inglés la noticia completa.
¡TÍBET LIBRE!
3:50 Llíria, Valencia
24 de enero de 2005

Cámara Rolleiflex (la mía data de 1952)
Ha días que no escribo, ni ganas tengo por causa de ese gran mal que es esta vagancia o perrería que me ronda. Además, todo ser necesita alguna vez de momentos de recogimiento aunque no se haga más que dilapidar el tiempo, que no es este el caso, señores letrados.
Sin embargo, reconozco que el frío invierno ha congelado mis palabras, de modo que trataré de enmendar este descuido literario y relatar algunas novedades que a la fin serán una, en singular:
Un abogado japonés ha aceptado llevar todo el asunto de mi ansiado visado de trabajo en Japón. Faltaba conocer si el señor Urakawa todavía querría emplearme en su estudio de Shibuya, sito en el centro de Tokio.
Quisó Dios que así fuese y que aquel respondiera que sí, abriéndome los ojos al viejo sueño por todos conocido.
Ahora solo resta saber de donde sacaré las ciento cincuenta mil castañas que valen los servicios del letrado, que aún con todo no asegura el éxito al ciento por ciento.
A tal efecto he presentado mi estrambótico currículum a varias propuestas de trabajo que van, como ya anuncié, de lo fotográfico hasta la traducción del idioma portugués, pasando por otras empresas no menos dispares.
En lo personal, quiero decir, en lo interior, que es el sustento de la vida y motor que hace andar al cuerpo-carcasa que nos limita, vivo momentos de aprendizaje a través de libros y documentales como remedio a la poca acción que hasta ahora me ha sobrevenido. También vivo momentos de calma neuronal, solo disipados por instantes puntuales que se corresponden con la excitación irracional inherente a todo hombre, tema tabú donde los haya.
22:35 Llíria, Valencia
6 de enero de 2005
Llegan olores de guisos ajenos a la terraza. Éstos se funden con aire limpio que contiene este cielo tan despejado y mediterráneo de hoy. Al observar algunas de las casas blancas me parece regresar por momentos a las cícladas, concretamente a mi querida isla de Ios.
Estos días he estado buscando trabajo espoleado por mi actual situación económica. Me he apuntado a cinco ofertas, renegando por instantes de todo lo que construí el año pasado.
Una de ellas sí concierne a la fotografía. El resto están relacionadas con mis habilidades como traductor del idioma portugués, si es que efectivamente poseo tales dones.
14:20 Llíria, Valencia
2 de enero de 2005
Si tuviera que atender únicamente a lo que se dice de mi obra, bien podría considerárseme como el mejor fotógrafo vivo. Por contra, si dejamos de lado los agasajos gratuitos y nos centramos en el requerimiento de mis servicios como inmortalizador de instantes y agente combativo de prentenciosas abstracciones y demás tretas “ávida dollars”, estaría yo encarnando al más desempleado de cuantos fotógrafos hayan pisado la fina corteza de este descompensado mundo.
23:00 Llíria, Valencia
2 de enero de 2005
Ya estamos a dos… ¡Dios mío, a dos! Y la casa por barrer.
Hace ya tres meses que volví con un sueño envuelto en un hatillo. Tres meses que se han desvanecido como el humo de las máquinas del tramoyista en el penoso teatrillo que es mi vida de hidalgo burgués venido a menos. Tres meses coagulados, improductivos y hasta momificados en el torno de mis fantasías, donde en realidad les esperaba otro destino más noble, más arriesgado que el que finalmente depararon.
Tres mesazos que han sido tres días a la luz de mis sentidos.
19:15 Llíria, Valencia