Tíbet presenta en España caso genocidio contra China
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Puntualización. Speaker’s corner, Londres, 2004
© Roberto Marquino
El siguiente artículo fue realizado por Víctor Fernández, viejo amigo que cuidó de este diario durante mi ausencia para el rodaje del documental en la Columbia Británica:
A menudo la gente piensa que aprender un idioma es difícil, pero cuando uno empieza a estudiarlo se da cuenta de que es más difícil aún. Puedo hablar por experiencia ya que llevo 9 meses estudiando alemán. Por este motivo mucha gente no se preocupa o no quiere aprender idiomas y tampoco suele necesitarlo mucho. Otra gente simplemente sabe inglés y con ello ya tiene suficiente. Algunos incluso preferirían que hubiera cuantos menos idiomas mejor, para que de ese modo las comunicaciones humanas fueran más fáciles. Y es cierto que facilitaría las cosas, pero a la vez sería algo contradictorio.
La cultura es algo muy importante, esto no lo pone en duda ni la SGAE, que ya es decir. Es un medio de comunicación de ideas y pensamientos humanos que refleja cómo vivimos, cuáles son nuestros sueños y esperanzas, nuestras metas… en definitiva cómo somos. En el mundo existen muchos pueblos y etnias y cada una suele tener su propia cultura, con más o menos influencias de otras culturas, pero siempre con toques característicos. Cuando abrimos una ventana hacia una determinada cultura para ver cómo es solemos interesarnos por su forma de ser, su música, sus esculturas, su forma de construir edificaciones, su arte… pero casi nunca tenemos en cuenta su idioma, al menos como forma de cultura. Y sin embargo, en mi opinión, la lengua es una de las formas más significativas de cultura, capaz de unir y separar pueblos enteros.
En el mundo existen unos 7.000 idiomas, la mayoría de ellos muy poco conocidos. Y en cada uno de ellos está reflejada la forma de ser de quienes lo hablan. Los pueblos que dan mucha importancia a algo suelen tener muchos sinónimos para ello. Todos conocemos la cantidad de palabras malsonantes que existen para referirse a los órganos genitales, tanto masculinos como femeninos. El acento o énfasis de un idioma también es utilizado por los grupos sociales para diferenciarse unos de otros, aún cuando hablen el mismo idioma. Buenos ejemplos son la refinada forma de hablar de los “pijos” y el pasotismo y brutalidad verbal de los “macarras”. Ambas formas dicen mucho de sí de quienes las hablan, quienes ven el fin del mundo por nimiedades y quienes luchan contra las normas sociales establecidas aunque no sea de las mejores maneras.
Aprender otros idiomas nos ayuda también a comprender mejor el nuestro propio. Al conocer las construcciones gramaticales y las formas de expresar cada cosa en el idioma que estamos aprendiendo las comparamos inconscientemente con el nuestro dándonos cuenta de detalles que antes nos habían pasado desapercibidos.
Y aunque a nosotros nos resulten muy extraños el 99% de los idiomas que hay en el mundo y no entendamos lo que dicen, hay que tener en cuenta que lo mismo les ocurrirá a quienes los hablan al ver nuestro idioma. Y por supuesto, nuestro idioma no es ni el mejor ni el peor, ni el más fácil ni el más difícil, ni el más correcto ni el menos inteligible. Simplemente es un idioma más de los muchos que existen, una fracción del conocimiento y la cultura humanas, tan digna y respetable como el resto de las demás.
Para terminar mi primer post en el blog, y confiando en que no me fallen mis escasos conocimientos de alemán, aportaré una pequeña muestra de cultura en forma de palabras con una frase en este idioma centroeuropeo: “Die Kenntnis muss jedem gehören und frei flißen”. En español se pronunciaría de una forma parecida a “di kentnise mus yedem gejoren und frai flisen”, y significa “El conocimiento debe pertenecer a todos y fluir libremente”.
11:45 La pobla de Vallbona, Valencia

Víctor Fernández
Toda organización que se preste necesita tener entre sus filas a un informático. Siguiendo la tradición de no ser menos que los demás, nosotros también tendremos el nuestro a partir de ahora.
Se llama Víctor Fernández y en lo sucesivo nos contará las novedades en cuestiones de copyleft, software libre, patentes de software y demás, pues dos de las filosofías del blog son el humanismo y cultura, los dos grandes enemigos de algunas corporaciones y caciques de los medios de comunicación.
Todo aquel de buen corazón y mejores intenciones que desee colaborar recibirá una invitación por e-mail si nos deja su dirección en la sección de comentarios de este artículo.
2:15 Llíria, Valencia

Barcelona, 2004
© Roberto Marquino
Hoy he dado una conferencia sobre mi visión fotógrafica. Todo ha salido bien, pese a mis temores de quedarme en blanco y los nervios típicos de aquel que no está habituado a tales menesteres. Los asistentes me lo han puesto muy fácil con su carácter agradable y la gran atención que en todo momento han demostrado y prueba de ello es que no ha habido bostezos o carraspeos tras haberme alargado veinte minutos que no estaban previstos en el programa.
A la salida ha surgido la conversación con algunos de los asistentes en la calle, rompiedo las clásicas barreras que suelen darse en este tipo de eventos.
Como considero que las artes están interrelacionadas y adoro la pintura (que tanto ayuda a desarrollar la visión fotográfica) al comienzo he hablado de perspectiva, composición y geometría mostrando obras clásicas de Fra Angelico, Piero della Francesca, Van Eyck, Velázquez, Rembrandt, Cezanne, Renoir, Gauguin, Klimt, Modigliani, Warhol, Shitao y Hokusai, así como las esculturas del Laocoonte (gran ejemplo de acción tallado en mármol) y el David, de Miguel Ángel. Luego he mostrado imágenes variadas de la historia de la fotografía y tras ello he mostrado las mías propias, sin trampa ni cartón.
Toda una experiencia nueva de la que he sacado muchas conclusiones. Seguro que podría mejorarse, pero eso es cuestión de pulir fallos y de tiempo. Lo que es evidente es que para moverse es necesario ponerse a andar…
23:45 Llíria, Valencia