Archivos de diciembre de 2007

29 de diciembre de 2007

Doble vida

Publicado en Citas por Roberto Marquino

El otro día leí en una novela que en el momento en que uno tiene vida interior ya lleva una doble vida.

(Isabel Coixet en una entrevista a Wong Kar-wai)

16 de diciembre de 2007

En Hong Kong

Publicado en Diario, Hong Kong por Roberto Marquino

Escribo desde un piso 51 en Sai Wan Ho, Hong Kong, el piso del matrimonio Yan-Kobayashi, grandes amigos de hospitalidad infinita. Lisa Kobayashi es la hermana mayor que nunca tuve.

Tras los acontecimientos del pasado mes decidí aceptar la invitación, tantas veces ofrecida, de pasar un tiempo en esta tierra misteriosa, otrora mezcla de dos culturas muy distintas: la inglesa y la china.

En pocos meses regresan a Japón para instalarse allí de nuevo y era ahora o nunca, al menos en tan agradable compañía.

Desde el pasado día cinco dedico las nuevas deudas a los rascacielos entre montañas boscosas, a la noche de neones vívidos en forma de caracteres afilados, a la masa andante frente a los miles de comercios, al sonido de los semáforos para ciegos, a los tranvías y autocares de dos pisos, a la diferencia considerable de precios según el barrio, al cálido pueblo hongkonés, atrapado en una espiral de dependencia de recursos que hace del dinero un icono a perseguir a toda costa, pueblo que está siendo fagocitado por China a golpe de himno nacional, de obligado pase diario en todos los canales de televisión al caer la noche.

Aquí pasaré el mes de diciembre, luchando internamente, navegando contra la artificialidad y lo puramente estético en pos de lo verdadero.

16:33 Hong Kong

16 de diciembre de 2007

Ganar el mundo

Publicado en Citas por Roberto Marquino

¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si se pierde a sí mismo? 

(Jesucristo)

11 de diciembre de 2007

Horas bajas

Publicado en Diario, Hong Kong por Roberto Marquino

No estoy en condiciones de escribir nada, pero quiero darme la oportunidad de vaciar la mente de recuerdos, anécdotas y sucesos acaecidos en los últimos meses.

Quisiera drenar la memoria, o cuanto menos asentar lo vivido para poder encarar lo venidero, que nunca llega como se espera y precisamente por eso merece la pena, cuando la merece, que no es siempre.

Septiembre fue un buen mes. Habiendo aprobado el primer curso de ruso en la escuela oficial me animé con el carné de moto grande, que dicen. Como mediaba un abismo entre la tarifa de por libre y la de la autoescuela, opté juiciosamente por lo primero. Y estando de papeleos en las oficinas de tráfico encuentro un papel en el asiento de al lado:

Leo, del 22 de junio al 22 de agosto. Saturno aleja su influencia y empiezas una nueva etapa. Si aprendiste de la anterior las cosas irán bien en lo sucesivo. Sale un trabajo a tu medida. En el amor todo viento en popa, di sí a todo.

Días después se me ofreció la oportunidad de colaborar en adelante con dos nuevas revistas que pretenden salir a la calle una vez ultimados ciertos detalles. El careo salió bien y todo indica que arrancaremos juntos la etapa de montaña, la primera y más insegura, la más emocionante.

Casi al mismo tiempo una amiga japonesa que pasó un mes en casa me deja caer que le hubiera gustado decirse algo más que amiga, que era yo un tío fetén y esas cosas. Sabiendo lo que pasó con Nana, preferí no seguir adelante…

Un par de semanas después la candidez me hizo desdecirme y descorchar el champán. ¡Viva el amor!

Septiembre, octubre y llega noviembre. Dos meses tardó en venirse abajo. Que si la distancia, que si tal y pascual. La amé con sinceridad, aunque ahora me pena lo justo -la experiencia curte-. Siempre nos queda la amistad, que es el caso.

Solo de nuevo, lo habitual. Nada hacía sospechar la fatal noticia: Laura Varela, una de mis dos mejores amigas, fallece de un derrame cerebral.

Todavía no doy crédito…

Días antes de partir a las oficinas de Magnum en París me había ofrecido de nuevo su casa para hacer la selección final de fotografías, invitándonos a cenar a los presentes hasta tarde pese a que horas después iba a trabajar al estudio de diseño gráfico, como siempre desde las primeras horas de la mañana hasta las últimas de la noche.

¡Ah, Laura, cuánto me faltas!

Las lágrimas y el recuerdo no valen cuanto me diste gratuitamente. ¡Qué aventuras, cuántas vanas pretensiones insistí en contarte! Y tú siempre animando, no con palabras sino con acciones concretas que no se olvidan.

Recuerdo tu retrato en la pequeña pantalla de plasma que había en lo alto del tanatorio, anunciando la hora en que tu cascarón vacío sería trasladado al crematorio para alimentar a los de las pompas fúnebres. Viendo tu imagen sobre ese fondo púrpura con la hora de embarque en letras amarillas quise pensar que te ibas de viaje, un viaje sin retorno allí donde espero ver tu rostro de nuevo, eternamente joven, icono en que te has convertido para los que nos quedamos en tierra.

Me dicen los tuyos que donaste los órganos. Algunas familias te están más que agradecidas por darles la vida o ayudarles cuanto menos a recuperarla.

¡Y que siempre se vayan los buenos!

Ah, Laura….

00:49 Hong Kong

4 de diciembre de 2007

Loco entre locos

Publicado en Citas por Roberto Marquino

Tiene menos inconvenientes estar loco entre los locos que ser sensato solo.

(Diderot)