A toro pasado
Me gusta leer los periódicos después de varios días publicados. De este modo es más fácil descartar la paja de lo que verdaderamente importa, que al final es bien poco.
15:00 Llíria, Valencia
Me gusta leer los periódicos después de varios días publicados. De este modo es más fácil descartar la paja de lo que verdaderamente importa, que al final es bien poco.
15:00 Llíria, Valencia
La abundancia de las cosas, aunque sean buenas, hace que no se estimen.
Este año no veo nada claro lo de Magnum.
La apertura de ojos y el posterior despago del año pasado han derivado en cierta indiferencia ante la próxima revisión de porfolios en Nueva York.
Ahora que ya conozco los pasos necesarios quizá me espere a darlos con mejor calzado, esto es, una vez publicado el libro de fotografías de Japón y expuesto un poco más aquí y allá.
A Magnum se entra de la mano de alguien y no quisiera complicarle la vida a aquella que se preste a guiarme al ungimiento.
12:30 Benimámet, Valencia
El tiempo pasa inexorablemente. Ya no seré aquel joven precoz que imaginé triunfando en varias disciplinas artísticas convertido en futuro referente, ¡en genio universal!
Ya no. Y mejor así, por más que algo en mis bajos fondos pretenda sublevarse ocasionalmente como diciendo: ‘señores, ha habido un error’.
Quizá he tenido la suerte de no haber mordido antes de hora la zanahoria que la providencia coloca a un par de palmos de los ojos, siempre pendiente de un palo.
Quizá de ahí provenga la fuerza de mi estilo, un estilo sin tema concreto que paradójicamente lo engloba todo bajo el fenómeno de saberse efímeramente vivo.
12:00 Benimámet, Valencia